• virginiabodega

En el campo o en tu casa, mi estudio preferido

Actualizado: 8 de jul de 2020

Me encantaría tener mi propio estudio. Espero que llegue ese día, poder disfrutar de un espacio donde dar rienda suelta a la creatividad, una oficina, un punto de encuentro con personas por conocer o viejos amigos, un espacio de trabajo, un sitio donde sentarse frente al ordenador a editar con un cafelito sin que a los dos minutos se oiga "mamáaaaaaaa....". Me gustaría, ojalá llegue el día. Pero aunque llegara, creo que no renunciaría a las sesiones en la naturaleza o en casa de mis clientes, mis estudios preferidos hoy por hoy. En el campo todo es más sencillo y más... natural, claro, jajaj. Los colores de la tierra, de los árboles y las plantas son difícilmente sustituibles por un fondo de estudio. La luz del sol al atardecer es única, igual que la del amanecer o la de una tarde de tormenta. Siempre que es posible, yo recomiendo hacer una sesión de fotos en el campo. Los niños, además, se relajan, juegan, se entretienen con un palo o una piedra y tú puedes hacer de las tuyas mientras tanto con toda tranquilidad, traspasando las barreras de la vergüenza y la timidez, que siempre suelen aparecer en los primeros instantes de sesión.

Por otro lado, la casa de uno es el lugar más cómodo y tranquilo. Ir a hacer fotos a las casas de mis clientes es positivo por muchas cosas. En primer lugar, por eso, por la comodidad que supone para ellos. Normalmente, a los papis y mamis que acaban de serlo les cuesta un mundo poder salir de casa en menos de ¿tres horas? Que si la hora de la toma, que si ahora se hace caca, la bolsa, que no falte nada, me voy a duchar, ahora qué me pongo, ¡si todo me queda mal! Salir de casa es difícil en esos primeros días de padres, reconozcámoslo. De manera que, si te facilitan ese paso y vienen a la tuya, mejor que mejor. En la casa de las personas a las que fotografío, además, las encuentro en su hábitat, en su sitio, y se nota. Están más relajados, pueden jugar sobre la cama, enseñarme sus rincones especiales o pueden poner los pies sobre su mesita en el salón. Esa naturalidad permite hacer fotos tan reales como bonitas, y me encanta. Lo llaman fotografía familiar documental o lifestyle photography. Yo lo llamo pasar un rato en tu casa.


86 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo